Llega...
después de la lluvia.
Como cuando el cielo
penetra la tierra
con espadas de cristal.
Como cuando el viento
te abraza y se queda
atado a tu espalda
por la eternidad.
Así llega...
Como ala de ángel
tan suave y etérea
con escalofríos
tan suave y etérea
con escalofríos
que te rozarán.
Como voz de niño
que dice tu nombre
para que ningún otro
lo escuche jamás.
Viene de lejos...
desde un campo mío,
desde el horizonte,
desde la ciudad.
Junto a un árbol bueno
que a través del tiempo
regala –perpetuo–,
toda su bondad.
De una calle hermosa
que canta a la vida...
(mi calle inmortal.)
Viene de una esquina,
y de una escalera,
de una puerta abierta
y de Aquel hogar.
(Chari, 1 de septiembre, 2012. ©Todos los derechos reservados.)


